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Formación

 

Mi amiga Sara ya esta convencida de que lo mejor que puede hacer es iniciar un proyecto lo antes posible pero ahora está indecisa sobre que negocio comenzar.

 

Ella piensa que las habilidades que ha adquirido en el despacho de contabilidad donde trabaja pueden ser de utilidad para abrir su propia consultoría pero no esta segura de que eso es lo que le gustaría hacer.

 

Tal vez pueda dedicarse a algo diferente, algo más relacionado con su afición de viajar. Después de todo, sus amigos dicen que es una excelente guía de viajes.

 

Las dos opciones son igual de validas, incluso Sara podría explorar algún otro proyecto que le parezca atractivo ¿Cuál es la mejor opción? ¿Cómo puede decidir entre ellas Sara? Tal vez lo mejor que puede hacer es dedicarse a hacer algo que le guste y apasione así tendría muchas más posibilidades de tener éxito.

 

Analicémoslo un poco ¿qué hará que Sara se levante con más entusiasmo y se entregue con mayor pasión a un proyecto? Una actividad que ya ha comprobado que no le gusta del todo como la contabilidad o visitar sus lugares favoritos en un ambiente más relajado?

 

Hay muchas buenas ideas que pueden tener éxito pero es importante elegir una que te haga sentir feliz. Algo por lo que sientas pasión con lo que  puedas comprometerte fácilmente.

 

En el caso de mi amiga, tal vez sea una buena idea iniciar un servicio de tours por la región. Parece ser un excelente proyecto pero ¿cómo podemos estar seguros de que realmente lo es?

 

Algunas ideas son francamente malas. Productos malos o ausencia de mercado son las razones habituales por las que los proyectos fracasan. Algunas ideas que pueden parecer malas o mediocres al principio y terminan siendo ideas maravillosas que cambian nuestro mundo.

 

Al mismo tiempo muchas ideas que pueden parecer buenas o incluso geniales al comienzo pueden ser poco viables con el paso del tiempo. No hay formas de saber si una idea será un éxito pero hay formas de aumentar su probabilidad de éxito.

 

Primeros pasos

 

El primer paso es reflexionar sobre uno mismo ¿Qué aptitudes tienes?¿Cuales son tus gustos y aficiones? ¿No tienes ninguna? Tal vez sea momento de desempolvar aquellas cosas que te gustaban de pequeño.

 

Piensa en tus habilidades personales especificas. A Tania se le facilita mucho el uso de software para realizar cálculos matemáticos y sabe hablar ingles fluidamente ademas de su idioma materno, el español. También piensa en tus habilidades más generales, tal vez seas un excelente jefe de proyectos o trabajes muy bien bajo presión.

 

Una vez que tengas detectadas estas características de ti mismo será mucho más sencillo poder aplicarlas a una idea de negocio.

 

Ahora, piensa en tus gustos y aficiones. Es importante que tu proyecto sea algo que te apasione y en lo que crees. Recuerda que es algo que harás por mucho tiempo y no tiene caso que inicies algo que te genere molestias o aburrimiento. Esto te ayudará a ser constante en los momentos complicados pero sobre todo te permitirá hacer algo que te gusta y ser feliz mientras trabajas.

 

Una vez que has detectado estas áreas de oportunidad comienza a analizar tu entorno. Pon especial atención en problemas que necesitan ser resueltos en tus actividades favoritas.

 

Sara encontró que no hay un guía turístico bilingüe que lleve a viajeros extranjeros por su ruta favorita y poblados cercanos.

 

Sara cree que con sus conocimientos administrativos y el conocimiento que tiene sobre los atractivos turísticos de su región, podría iniciar un negocio de operación turística durante los fines de semana.

 

Esto es una gran idea para Tania ya que hará algo que le gusta y le interesa, por ahora no arriesgará su trabajo fijo y ademas resuelve un problema real.

Sara ya está lista para empezar ¿Tú?¿Ya hiciste tu análisis de habilidades? ¿Ya encontraste el problema que quieres resolver y estas lista para empezar?